Weber, como Durkheim, también se llamaba Emil, pero como no venía de Francia, sino de Alemania, no se pronunciaba (pronuncia) ni se escribía (escribe) igual.
Considero que conocer a Weber (no personalmente, resultaría imposible, dado que falleció en 1920) es importantísimo, ya que las sociedades modernas se rigen con el sistema que él mismo formuló: el sistema capitalista. A continuación mi opinión sobre el sistema capitalista de Weber:
Todas las teorías, teóricamente, es decir, en el papel, funcionan. El problema es aplicarlas, a la hora de la hora pareciera que se estuviera repitiendo aquél temible episodio bíblico en el que Dios, para reirse un rato, decidió que cada persona iba a hablar lenguas diferentes para que nadie se entendiera y todos se frustraran, sintiendo una terrible soledad, y dejando inconclusa una torre que pintan como una torre bonita, que además, era para Él. La misma cosa sucede con la teoría capitalista de Webber, a mi parecer. Una cosa es decirla y la otra es bajar al mundo real, en donde nadie nos entendemos.
Weber basa su teoría, evidentemente, en el capital, en la cantidad de dinero que genera una nación. Dinero igual a bienestar, y la verdad es que bienestar igual a dinero. Él creía que una sociedad podía crecer (económicamente, y por ende de nivel de felicidad) con las clases sociales. Tenía que existir una clase social dominante que gracias a su benevolencia y buen corazón, iba a acumular toda la riqueza que se pudiera por orden divina, mientras el resto del pueblo trabajara para ella, y esta clase social, tan generosa, iba, a cambio, a tratarlos bien, con justicia, y poco a poco esa riqueza que acumularan se iba a derramar sobre el resto del pueblo, como si fuera miel de abeja en lugar de muchísimo dinero.
Increíble Parecido
En la primera imagen aparece Weber, retratado después de una importante conferencia que dio en Munich, Alemania, en 1902. Uno pensaría que la segunda imagen, aunque ya a color, también se trata de Weber, cuando en realidad es nadie más que el Chancellor Sutler, de la película V de Veganza... ¿coincidencia?
