Él pensaba, hablo de Durkheim, que dentro de una sociedad todo tenía una función, los elementos que la componían tenían un fin utilitario... un poco como el cuerpo humano. Hay distintas partes de nuestro cuerpo que nos sirven y funcionan para llevar a cabo una acción en específico, Durkheim pensaba que así funcionaban las sociedades también, cada grupo llevando a cabo su función para que las cosas dentro de la sociedad funcionaran mejor, siendo los líderes la cabeza.
Así, en este tipo de sociedades pensadas por este francés, el crimen tenía una función específica, los crímenes sirven para mantener un orden, si nadie cometiera crímenes de todas maneras, a mi manera de ver las cosas, la cabeza de la sociedad, es decir, el gobierno, si no es que el sistema jurídico, que podemos jugar a que se encuentra más abajo pero no tanto, por ejemplo, podría encontrarse en la yugular, buscaría crímenes qué castigar, cada vez alzando condenas o penas de muerte, aunque a estas no hay mucho que alzarles, uno se muere y ya, el punto es que se agravan los crímenes a medida que se cometan o no, y eso me parece interesante de Durkheim.
Él es Émile Durkheim posando para el daguerotipo que tan de moda estaba en su tiempo y en su país:
Revisado - Segundo Ciclo 1 - 10/03/2010
ResponderEliminarBien. Nunca había pensado al sistema jurídico como la yugular y ciertamente es una buena metáfora.