viernes, 5 de marzo de 2010

Weber 2

Y seguimos con Weber. Esta vez me enfocaré en algo que dijo que se sigue llevando a cabo en las sociedades capitalistas, y que son la columna vertebral para que se pueda llevar a cabo este sistema económico: Dios.
A Weber le gustaba decir que uno dentro de una sociedad capitalista tenía que realizar acciones que enaltecieran la Gloria de Dios. Nadie nunca ha entendido bien a bien a qué se refiere alguien cuando dice "la Gloria de Dios", y siendo un término tan ambiguo y tan sobreentendido, pues nadie lo cuestiona. Uno trabaja, entonces, para Dios. Dios lo recompensa. Ese sentimiento de encomendación divina, de trabajo celestial, es el que mueve al espíritu capitalista. Tienes una misión encomendada por algo que tú realmente no entiendes. Este ascetismo cristiano metodifica las acciones del hombre, las hace cotianas, constantes, máquinas.
El capitalismo hoy en día no podría concebirse sin la cuestión religiosa. La primera potencia mundial, y la más capitalista de todas, por ser, como un plus, imperialista a más no poder, bajo la Doctrina Monroe y los Diez Mandamientos que Moisés amablemente hizo el favor de pregonar durante siglos, tiene en el objeto con más importancia (el billete) la aburridísima leyenda: "In God We Trust".

Esta imagen es una de las imágenes más hermosas que hay de Jesucristo, la pintó un artista mientras este cuidaba de sus ovejas, que después se convertirían en el Pueblo Elegido, o Estados Unidos de Norteamérica:

1 comentario:

  1. Revisado - Segundo Ciclo 3 - 08/03/2010

    Bien pero recuerda: Weber nunca habla del deber ser. El no dice que los capitalistas tenían que enaltecer la gloria de Dios. Decía que eso hacían. Él tiene mucho de historiador por eso narra lo que el hombre es o ve que es en su tiempo, no lo que debería de ser.

    ResponderEliminar